jueves, 23 de julio de 2015

BETTE DAVIS: La primera dama del cine



Por María Gabriela Borrero / @mgabyborrero


Ruth Elizabeth Davis nació en Massachusetts, Estados Unidos en 1908. El divorcio de sus padres la hizo vivir en un internado con su hermana menor cuando apenas tenía ocho años. Tuvo la oportunidad de trabajar en más de cien películas y fue la primera mujer presidenta del Instituto de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Su gusto por el cine hizo que estudiara en la academia de actuación Jhon´s Murray Anderson´s en Nueva York, donde se dedicó a ser la pupila del director. En 1926 cuando acude a la obra teatral “El pato silvestre” decide definitivamenteque debía ser actriz. La intensidad y fuerzade sus interpretaciones le dieron un espacio en lo que fue su debut en Broadway con la obra “Broken Dishes” siendo un gran éxito.

Davis es conocida como la más difícil e insoportable actriz de Hollywood. Siempre criticó la industria. Sus comentarios nunca se los guardó, por eso los medios de comunicación la catalogaron como una mujer sin pelos en la lengua. Sin embargo su firmeza para decir las cosas nunca la privaron de obtener grandes papeles y que fuese contratada por Universal Studios y Warnes Bros.

Su gran éxito en la pantalla no fue el mismo en su vida personal. Estuvo casada cuatro veces, se divorció de tres y uno de ellos murió. Tuvo a su hija Bárbara Davis con su tercer esposo. Su enlace más largo duró diez años, fue con su compañero Gary Merrill con quién trabajó en tres rodajes y adoptó a dos niños.

“My mother´skeeper” o en español “El guarda de mi madre” fue el título que escogió Barbara Davispara el libro en donde narraba las escenas que presencióde niña, la relación que llevaba con su madre y detallaba las adicciones al alcohol y amenazas de suicido que sufrió esta gran estrella del cine. 

Bette Davis murió el seis de octubre de 1989 a causa de un cáncer de mama que padecía y en su dedicatoria se lee “Lo hizo de un modo difícil”. Su fuerte personalidad junto a su gran talento para la actuación se conjugaron en la formula perfecta que la catapultó al éxito, dejando una huella imborrable en el cine.

Once veces nominada al Oscar obtuvo solo dos estatuillas doradas. Sus grandes ojos saltones, la actitud desafiante y lo orgullosa de ser quien era marcaron su personalidad. Sin embargo, su paso por la época dorada de Hollywood quedó grabado para la historia con grandes interpretaciones en famosos títulos como “Jezabel”, “¿Qué pasó con Baby Jane?”, “Mala hermana”, “Peligrosa”, entre otros. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario